Uno de los materiales más comunes que encontramos en las cocinas es la formica. Este fue creado a principios del siglo pasado, y en realidad era un material de aislamiento eléctrico, sustituyendo la mica. Si bien, el interior de la formica está fabricado de papel marrón bañado en resina fenólica, la resina moja el papel y después se introduce a secar en un horno a altas temperaturas. Este es un proceso que le da su grosor y distintas propiedades, como resistencia, aislamiento e impermeabilizante.

En el lado visual (decorativo) de la formica, encontramos papel de alta calidad que se recubre de una resina de melamina transparente. Este material se coloca en un escurridor y finalmente queda listo.  

Los usos más recurrentes de la formica son:

  • Módulos de cocinas integrales
  • Casco y estructuras de muebles
  • Como recubrimientos de mesas plásticas
  • Mesas de dibujo
  • Cubiertas de cocina
  • Mesas de comedor
  • Recubrimiento de muebles de hospital